Buenas noticias a las cunetas

Quien dice que no es posible que haya noticias estupendásticas que no salgan en los medios por falta de espacio y tiempo? Ah, si, estupendásticas. Estupendas y fantásticas. Aún no te llegó la nueva edición del diccionario de neolengua? No? Vaya, y eso que la primera edición es de 1984. Que se le va a hacer. No todo es necesariamente una conspiración para ocultar la realidad. A veces simplemente pasa que lo fanstácular … si, lo fantástico y espectacular se impone. Aunque sea un caso particular en un mar de “normalidad”. Hay buenas noticias, si, pero las malas venden más y mejor. De esa manera se fortalece el argumento (falacia más bien) de ser categórico en una dicotomía blanco-negro que se sustenta en “lo que ya sabemos”, es decir, los prejuicios. Y allana el camino a las denominadas “fake news”. O los bulos de toda la vida. Continúa leyendo Buenas noticias a las cunetas

Aprender a convivir

Se suele decir que Francia y Rusia fueron los primeros países que, en el siglo XVI, tuvieron un organismo que pudiéramos llamar hoy “ministerio de asuntos exteriores”, es decir, una institución de gobierno referida a la diplomacia. Y que es la diplomacia? Puede ser muchas cosas, pero una de raíz fundamental. Reconocer de partida la alteridad. Reconocer al otro y en el otro a un igual. Con el que plantear dilemas, trilemas y problemas. Y buscar soluciones, si eso. Es por ello que es muy difícil (cuando no imposible) hablar de diplomacia ligada a la fé, en tanto que la fé suele sustentarse en UNA verdad revelada, excluyendo las demás como falsas. De ahí que las guerras de religión hayan sido de lo peor que ha tenido la humanidad. La cuestión está en ser capaces de ver en el otro un igual, apelando a la diplomacia, aunque no se la denomine así. Con el tiempo se le ha acabado por llamar de otra manera. Derechos humanos. Continúa leyendo Aprender a convivir