“Si no fuera por la gravedad de los atropellos, sería una caricatura, una Tirania propia de Mortadelo y Filemón”

  1. Ion Andoni del Amo es concejal de eHBildu en Durango

    ¿A que se debe el desplome de la izquierda abertzale en las anteriores elecciones generales?

Habría que matizar varias cosas en la formulación de la pregunta. En primer lugar, supongo que te refieres a EH Bildu, y eso es algo más que la izquierda abertzale, es un frente amplio de izquierda soberanista. En segundo lugar, no creo que pueda hablarse de desplome, si bien hay un retroceso muy importante. En todo caso, se trata de unas elecciones en un contexto excepcional, en las que se produce una movilización de voto útil hacia Podemos primero, y Unidos Podemos después, con el objetivo de expulsar a Rajoy y el PP tras un periodo marcado por los recortes, las políticas antisociales y la movilización social de protesta. Esto afecta también al PNV o PSE, y de forma especial a EH Bildu, cuyo electorado es más de izquierdas y sensible a estos atropellos sociales.

Se trata de un caso muy excepcional, si bien apunta a un fenómeno de fondo: una mayor movilidad y utilización estratégica del voto (y una mayor exigencia por parte de la gente). Supone, al tiempo, un cambio en la dimensión temporal, consecuente con unas estructuras sociales y un capitalismo en el que nada es a largo plazo: los elementos coyunturales adquieren en ocasiones más peso que la dimensión más estratégica e ideológica de largo plazo. Digamos que se separan: alguien puede votar Podemos en un momento electoral muy concreto, sin dejar por ello de apostar por la independencia a largo plazo, y sin que esto suponga más que un voto estratégico puntual. Esto hace unos años era más dificil.

  1. ¿Aralar se disolvió, de que ha servido? ¿Que deben hacer Alternatiba y EA? ¿El futuro de Bildu es ser un único partido?

Yo no voy a decirle a Sortu, Alternatiba y EA lo que deben hacer. En todo caso, mi apuesta siempre ha sido clara: EH Bildu debe funcionar con estructuras comunes y democráticas, no en base a repartos por cuotas de partidos. Mientras las estructuras sean comunes y los debates y decisiones democráticas, y no en función de organizaciones, los partidos pueden hacer lo que estimen más oportuno; la pluralidad enriquece, aunque es más positivo que sea en base a líneas ideológicas que orgánicas. En los últimos tiempos EH Bildu ha dado pasos serios y significativos en esa dirección, que deben profundizarse y consolidarse, e implican también un cambio cultural que no siempre es sencillo. La decisión de Aralar, sin duda, ha supuesto un gran impulso en esta dirección. Las estructuras comunes, en todo caso, no deben estar reñidas con la libertad de pensamiento y la pluralidad, que es el gran valor de la suma que es EH Bildu.

  1. ¿Debe Bildu apoyar el presupuesto del Gobierno Vasco tras ir juntos en la ponencia de autogobierno?

Al igual que hace la gente con el voto, deben separarse las cuestiones estratégicas, de más largo plazo, como la ponencia de autogobierno, de otras de gestión a corto como el presupuesto. Y hay que ser serios en estas cuestiones y no enredar y condicionarlas. Apoyar el presupuesto del Gobierno Vasco debe depender fundamentalmente de un cambio serio e importante en su orientación social, puesto que ha estado marcado en los últimos tiempos también por la racanería social y los recortes, en cuestiones como las pensiones, o los retrocesos y deterioro de los servicios sociales. La gente notamos como la educación o la sanidad están yendo a peor, o se racanean las pensiones, mientras se despilfarra dinero en proyectos de dudosa utilidad social, como la Supersur, el TAV, o la incineradora. No se puede seguir por ahí. Apoyar los presupuestos implica un cambio de orientación hacia las necesidades reales de la gente, de eso, y solo de eso, debe depender.

  1. ¿Que similitudes y diferencias hay entre el Plan Ibarretxe y el Plan Urkullu?

Hay una esencial, que atañe a la credibilidad: Urkullu forma parte del equipo que tumbó el Plan Ibarretxe y al propio Ibarretxe. El propio Urkullu manifestó públicamente que tenía que hacer esfuerzos de fe para confiar en Ibarretxe. Entenderá que ahora los demás tengamos que hacer esfuerzos similares para con él.

  1. ¿Hay futuro en PSOE-Podemos-Bildu como alternativa al PNV, en línea de los tripartitos de Maragall y Montilla?

Hay poco futuro con el PSOE, desgraciadamente. Podría ser una vía interesante a explorar, pero hasta ahora, siempre que el PSOE ha tenido la mínima opción de elegir, ha ido con la derecha, sea el PNV o UPN y PP. Esto requeriría un esfuerzo de fe aún mayor que el de Urkullu.

  1. ¿Porque Gipuzkoa no se independizó en la legislatura en que tuvo el mando en la diputación, juntas y casi todos los municipios de la provincia?

Porque es una auténtica chorrada. Seamos serios. Nuestro proyecto es una Euskal Herria independiente y confederal aglutinando mayorías (y ejerciéndolas) en los actuales marcos: CAV, CFN e Ipar Euskal Herria.

  1. ¿En que quedó el intento de integración de Trebiño en Araba? ¿Y de Villaverde de Trucíos en Bizkaia?

En lo que quedan las voluntades democráticas y mayoritarias en el marco español: la imposición.

  1. ¿Que queda de la foralidad en la Comunidad Autónoma Vasca?

Pues básicamente el fuerte peso de las Diputaciones forales (a veces funcionando como reinos de Taifas), y el régimen fiscal. En cualquier caso, eso no ha dependido nunca solamente de la Historia ni de la foralidad sino de la relación de fuerzas. La Historia puede servir para explicar muchas cosas; precisamente, en términos históricos el caso vasco presenta un fenómeno político singular, el hecho foral que precede al nacionalismo en sentido político, como base de una identidad vasca singular ampliamente difundida en la vida social y entre las distintas clases, estratos e ideologías. Y ello da lugar a otras expresiones del nacionalismo: la foralista tradicionalista. Pero a partir de ahí, lo que las gentes de Euskal Herria queramos ser no va a venir mirando a la foralidad antigua, sino a nuestra voluntad de hoy como ciudadanía, y esa en la CAV expresa contundentemente su voluntad de decidir.

  1. ¿Señorío de Bizkaia o Reino de Navarra?

No me quedo con señores ni con reyes, a pesar de que puedan tener mayor o menor simbolismo histórico. Euskal Herria, como proyecto de futuro, basado en la libre decisión de la gente. Y para nosotros, además, como proyecto social(ista), democrático y de bienestar. Y sin hacer fetichismo de nombres.

  1. ¿Como valora el gobierno navarro de Geroa Bai- EH Bildu?

Como lo que es: un hito histórico en Nafarroa. A partir de ahí, como todo proyecto entre diferentes sensibilidades, ha de trabajarse mucho, pero si se hace bien es enriquecedor. Un proyecto de cambio a mantener, Nafarroa ha ido a mejor, y se ha quitado de encima a un gobierno rancio y salpicado por la corrupción.

  1. ¿Que debe incorporar el programa de gobierno de la próxima legislatura en Navarra? ¿La transitoria cuarta? ¿Debe ser eliminada, como dicen PP, UPN y Ciudadanos?

Dependerá de la relación de fuerzas resultantes; cuando mayor sea la fuerza de EH Bildu, por ejemplo, mayor será en contenido social. Si la mayoría social se amplía y consolida en el tiempo, la transitoria cuarta ha de ser una cuestión a poner encima de la mesa, porque no es sino un ejercicio de democracia. Pero eso, con seriedad y serenidad. Lo de PP, UPN y Ciudadanos es de traca: eliminar la posibilidad de decisión de la gente. Da cuenta de su talante democrático. En fin, así son.

  1. ¿Se presentará Bildu a las elecciones europeas en solitario o en coalición? ¿Y de ser en coalición, con que formaciones?

Hay varias propuestas lanzadas en este sentido, aunque todas ellas aún sin concretar. Básicamente la acumulación de fuerzas de cara a las elecciones europeas puede realizarse en torno a dos ejes. Por un lado, mirando al marco del Estado español y su involución democrática, se ha lanzado la idea de una agrupación de las fuerzas soberanistas, que en este caso es al tiempo una candidatura de defensa de los derechos civiles y políticos. De otro, hace ya un tiempo que se planteó también la idea de una candidatura conjunta a nivel europeo de las fuerzas transformadoras y que hagan frente a las políticas neoliberales y austericidas de la Unión Europea, esto es, una candidatura por los derechos sociales. Veremos cómo se van concretando. La cuadratura del círculo, en efecto, sería la buena: una candidatura clara en la defensa de los derechos civiles, sociales y políticos. Hay que trabajarlo. En todo caso, es una cuestión todavía por decidir.

  1. ¿Que opina sobre el apoyo de los abertzales a la moción de censura de Pedro Sánchez sin que este haya prometido un gran cambio al país vasco?

    Se trataba de una situación excepcional, en la que había que mojarse. Echar a Rajoy y el PP era una necesidad democrática y social. Aunque no haya confianza en que el PSOE y Pedro Sánchez vayan por sí solos a cambiar mucho, ni para el País vasco, ni para Catalunya, ni para España. Pero al menos fuera el PP.

  1. ¿Que diferencia hay entre la moción de censura de Pedro Sánchez de la de Pablo Iglesias un año antes? ¿Considerando que HB votó a favor de la moción de censura a Suarez por González en 1980, siendo 3 de las 4 censuras en la democracia, que significa eso para la presencia de Bildu en la política española?

La diferencia es que el PSOE, al fin, y después de haberlo puesto ahí, se decide a echar a Rajoy y el PP, tras la victoria de Sánchez frente a los aparatos del partido.

Y sobre la presencia de EH Bildu en la política española, todo ello significa que está ahí para defender el derecho a decidir de las gentes de Euskal Herria, pero que en los momentos decisivos nos vamos a mojar. Sin vender ninguna moto, pero estamos y estaremos a la altura de los anhelos de la gente y no les fallaremos.

  1. ¿Cree que la situación del país vasco seguirá a medio plazo los pasos del conflicto catalán?

Las situaciones sociales y políticas de Catalunya y Euskal Herria son diferentes, y constituiría un error intentar copiarlas miméticamente. Euskal Herria habrá de seguir su propio camino. Pero lo que el proces ha dejado una vez más en evidencia es el carácter represor y hostil a la democracia de las estructuras del Estado español. Unas estructuras con dos características principales: antidemocráticas y corruptas. España es un proyecto oligárquico, una cárcel para las aspiraciones y el bienestar populares. Salir de ahí es una necesidad vital, de oxigenación democrática. Romper el Estado español sería positivo para las gentes de Catalunya, Euskal Herria y para todas las del Estado.

  1. ¿Puede decirnos donde está la República Catalana? ¿Que pasos ha dado el Govern para la implementación del mandato de octubre del referéndum y del parlament?

Está como proyecto de futuro y esperanza para una gran parte de las gentes de Catalunya. Y además de forma irreversible en muchos casos. La adhesión política, simbólica y emocional a ese proyecto es lo importante. A partir de ahí, el Govern y los partidos que lo soportan tendrán que evaluar los pasos y estrategias más inteligentes y apropiadas en cada situación, porque tienen delante a una bestia, que les está encarcelando o enviando al exilio por actos totalmente pacíficos y democráticos. Yo no soy quien para decirle a la gente que se la está jugando como hacerlo, sino para apoyarles, ayudar en lo posible, y aprender. Respect.

  1. En el año 2010, año en el que ETA realizó su último atentado mortal con asesinato de un policía francés, la audiencia nacional dictó un total de 3 sentencias condenatorias por delito de enaltecimiento del terrorismo. En 2017, en las mismas condiciones, dictó un total de 13. ¿Que cree que ha pasado en ese tiempo? ¿Es que acaso nos hemos vuelto más susceptibles a las tesis terroristas?

Ha pasado que se ha acentuado la deriva autoritaria del Estado. Los datos son esclarecedores. En efecto, el antiterrorismo siempre fue una excusa recortadora de libertades y represiva, pero ahora ha quedado más al descubierto: el aparato judicial se dedica a fabricar terroristas, ve terroristas hasta en la panadería. Esto expresa dos cosas, una, que ya sabíamos, que los aparatos judiciales españoles son un nido de ultraderechistas, no sólo respecto de este tema, sino de su doble vara de medir general; la justicia española guiña el ojo a determinada gente. Otra, que es lo que suelen expresar las intensificaciones represivas, que se siente en una posición de debilidad: expresa también una crisis de legitimidad de las estructuras de Estado.

  1. La redacción básica de ese artículo 578 del código penal de enaltecimiento del terrorismo lo introdujo la LO 7/2000, aquella que habla por primera vez de “terrorismo callejero”, ¿que opinión le guarda este concepto y su empleo contra los llamados “Comités de Defensa de la República?

Pues una verdadera barbaridad, como a toda persona normal. Es escandaloso que se esté intentando calificar de terrorismo acciones de pura desobediencia civil pacífica, o una bronca en un bar. Pero es que aquí tenemos hasta raperos exiliados por cantar. Este es el nivel de degeneración democrática al que está llegando el Estado. Se está quedando desnudo, y se le ven los huesos de ultraderecha. Si no fuera por la gravedad de los atropellos, sería una caricatura, una Tirania propia de Mortadelo y Filemón.

  1. ¿Como espera la posible futura sentencia de Estrasburgo que de por válido la computación de las sentencias en Francia para su incorporación en las de España, pudiendo acabar con 27 presos en la calle al filo del fin de año?

Pues se trata de otro clamor de justicia. Aunque desgraciadamente la sentencia, reconociendo la injusticia, no ha sido todo lo contundente que cabría esperar para obligar a un Estado como el español.

  1. ¿En que ha quedado la declaración de Kubati y asociados en el matadero de Durango?

En lo que fue, una declaración solemne que abría paso a una nueva etapa. Calma y paciencia, las cosas llevan su tiempo y ritmos.

  1. ¿Es Venezuela una democracia o Maduro es un dictador? ¿Es un estado “patrocinado” por China? ¿Sigue siendo soberano? ¿Como se afronta entre 2 y 4 millones de desplazados, teniendo en cuenta la población del país? ¿Teniendo en cuenta que el Banco de Venezuela tiene secreto datos de la economía, y la inflación es la que es … tienen futuro?

Hombre, ya salió Venezuela, todo un clásico. Pensaba que ésta era una entrevista seria, jejeje. Venezuela es una de las democracias más homologadas del mundo. Que no lo digo yo, que lo vienen ratificando los observadores internacionales elección tras elección desde la llegada al poder de Hugo Chávez. Y no son observadores chinos, si eso preocupa. Maduro puede gustar más o menos, pero no hay dudas del carácter democrático de Venezuela; quienes han mostrado poco respeto democrático ha sido la oposición, que ha jugado a golpistas bananeros.

A partir de ahí, es innegable que atraviesa una situación económica complicada. Pero no es ni mucho menos la excepción en la región, podemos mirar también a Argentina, y a toda una caravana de emigrantes que en estos momentos se dirigen a Estados Unidos. El ciclo progresista en America Latina, en efecto, está en crisis, en unos casos por errores propios, pero también por maniobras desestabilizadoras de las oligarquías locales y globales, con golpes de Estado como Honduras, y de salón como Brasil. Sobre todo ello podemos hablar y debemos reflexionar; los caminos de transformación y de enfrentamiento a los poderes económicos y fácticos, en países tan polarizados socio-económicamente como los de América Latina, y a la sombra del gendarme norteamericano, no son en efecto sencillos. Extraigamos lecciones, pero, un poquito de por favor, basta ya de clichés.

  1. ¿Que futuro tiene la frontera irlandesa en el caso del Brexit?

Pues está por ver en que terminan las negociaciones, con el propio partido conservador atrapado en un insostenible equilibrio con sus sectores más duros y con los unionistas de Irlanda del Norte. La imagen de May bailando es buena metáfora. Pero esperemos no ver una frontera dividiendo a Irlanda.

  1. ¿Como ve el auge de nacionalismos y populismos en el seno de la UE?

Como una reacción y expresión de un malestar para con las élites neoliberales europeas y las políticas globalizadoras, que han devenido en una fragmentación y precarización de la vida social, y un empeoramiento de las condiciones materiales de amplias capas populares.

Esto venía de antes, ciertamente: la parte salarial en la renta mundial había descendido en 20 años del 66% al 59 % a comienzos de la crisis. El mecanismo del crédito fácil y barato había permitido enmascararlo, pero cuando revienta, las consecuencias materiales de la cara menos amable de la globalización neoliberal (explotación, precariedad, fragmentación, paro) afectan transversalmente a mucha gente en sus condiciones y expectativas de vida, acentuándose en función de las condiciones estructurales de clase, raza, género o edad.

En este contexto, las protestas, muchas veces espontáneas, espasmódicas, que siguen al estallido de la crisis (Syntagma, 15M, Occupy, Nuit Debout,…) inauguran nuevos imaginarios, principalmente en dos sentidos. Por un lado, un re-descubrimiento de lo común en las plazas, de las solidaridades y la potencia de lo compartido, un anhelo cultural de sanar la fragmentación operada por la globalización y las lógicas postmodernas. De otro, una pérdida radical de legitimidad de las élites dirigentes: las protestas expresan un “ya no os creemos nada”, un “sabemos que no sabéis”.

Con esto, las condiciones para el desarrollo de discursos populistas están dadas, en lo estructural y lo simbólico, entendidos éstos como una movilización política en base a un doble proceso de identificación y de división: el pueblo contra la casta, el 99% frente al 1%. Podemos distinguir al menos tres variantes principales: un populismo reaccionario, neonacionalista y con líderes que apelan a la fuerza, un populismo más social, anti-establishmen y que debate actualmente optar por una orientación soberanista, y los nuevos movimientos soberanistas como los de Catalunya o Escocia, en los que el nacionalismo clásico queda impregnado de los nuevos imaginarios postcrisis. En suma, la base social la constituyen en gran medida los damnificados de la globalización y el neoliberalismo, y apelan a un anhelo de identificación común.

  1. ¿Es europeísta?

En el sentido de cierta identificación europea sí, y me siento a gusto moviéndome por Europa. Pero creo que la reivindicación de un bagaje cultural y político europeo, que bebe de la Ilustración, debe cogerse con cuidado, porque contiene elementos neoimperialistas y etnocentristas que hay que dejar definitivamente atrás.

En el sentido que refiere a la Unión Europea es difícil serlo con sus actuales políticas neoliberales y austericidas. El debate abierto hoy gira en torno a si la UE es todavía reformable o no.

  1. ¿Que es el nacionalismo para usted?

En perspectiva histórica, un fenómeno político que se desarrolla en Europa entre los siglos XVI y XVIII, que supone la centralización política de los Estados y el desarrollo de mercados unificados y la posterior nacionalización de los mismos. De tal forma que progresivamente se sustituyen las viejas identificaciones basadas en el linaje, la religión, o la localidad por otras más amplias que suponen compartir ciertos supuestos culturales o, especialmente en Europa, un idioma. En algunos casos esa nacionalización se opera desde arriba y por la fuerza, como en los viejos imperios, y en otros como movilización popular desde abajo, especialmente en el caso de los nacionalismos populares lingüísticos. A día de hoy, es una expresión de una cultura e identidad común (que nos facilita el entendimiento cotidiano) y una voluntad de formar una comunidad política compartida.

  1. ¿Usted cree en la igualdad ante la Ley? ¿Y en la presunción de inocencia? ¿No es cierto que son dos pilares básicos que la democracia y que contravenirlos socava la democracia?

En efecto. Pero esto requiere un matiz, que es el que introduce el marxismo respecto a la igualdad formal del liberalismo: requiere también equidad. Es decir, de nada vale que seamos iguales ante la Ley si unos tienen más posibilidades que otros de hacerla efectiva, por ejemplo, porque manejan más pasta. Lo vemos en la justicia española. En ese caso se cumpliría aquello de Rebelión en la granja: “todos los animales somos iguales, pero algunos más que otros”. Igualdad y equidad han de ser la base.

  1. ¿No cree por tanto que justificar desigualdades legales, incluso bajo la bandera de la discriminación positiva, al relativizar y socavar la democracia da pie a los fascistas?

No, en tanto que su objetivo sea la equidad: quien parte de una situación mayor de desigualdad estructural necesita un plus adicional para alcanzar la igualdad real, de lo contrario quedaría sólo en retórica, en falsete.

Ahora bien, la pregunta es muy interesante en cuanto apunta a otro fenómeno de fondo, los problemas derivados de las denominadas “identity politics”. Los años 60 y 70, y buena parte de los 80 incluso, fueron los de la politización de identidades oprimidas, que reclamaban que la igualdad ante la Ley no era real: negros, mujeres, gays y lesbianas, Tercer Mundo, estudiantes,… Visualizar su reivindicación, además, suponía una palanca de cambio sobre el sistema, ponía la descubierto que esa igualdad era sólo real para señores blancos, heterosexuales y de mediana edad. Estas batallas culturales fueron exitosas, y en la lógica de la postmodernidad y el nuevo capitalismo, la diferencia se ha constituido como garantía de legitimidad: ser diferente está hoy bien visto.

En este sentido, diferentes autores, especialmente desde Estados Unidos y desde posiciones de izquierda, como Yúdice, Jameson, Frazer o Zizek, vienen advirtiendo sobre la problemática de estas políticas basadas en la identidad y las discriminaciones positivas. Por un lado, por su propia eficacia, pues ya no cumplen un papel de crítica radical estructural, porque la propia estructura ha cambiado y les asigna un lugar en redes compensatorias, y generalmente en nichos de consumo. Por otro, y sobre todo, porque tales nociones de ciudadanía cultural, aunque importantes para eliminar los impedimentos a la inclusión, estarían hoy obscureciendo la creciente diferencia de clases y de ingresos.

Lo paradógico de todo esto es que ha sido la ultraderecha quien está tomando más en serio estas críticas, denunciando como privilegios a las políticas de la identidad, y presentándolas como causa del deterioro de las condiciones materiales de los damnificados por la globalización y el neoliberalismo. Pero la cuestión es precisamente tomar en cuenta esa creciente desigualdad de clases, no caer en la trampa de las guerras culturales, y apuntar claramente a las causas: las políticas neoliberales, que generan desigualdad económica, y ésta se carga la igualdad formal.

  1. ¿Hay algo que celebrar el 12 de octubre? ¿Y el 6 de diciembre?

Yo, que soy de Durango, sí: las fiestas de Durango y la Azoka.

  1. Una reforma de la Constitución Española, ¿es una necesidad? ¿Es posible? ¿Que piensa EH Bildu de la misma? ¿Estaría dispuesta a votar a favor, llegado el caso?

Ésta es aún más irreformable que la UE. La mejor reforma que necesita es su derogación y la apertura de procesos constituyentes libres en los distintos pueblos del Estados. Y a partir de ahí ya veríamos. De lo contrario, poco dará de sí.

  1. ¿Monarquía o República?

Sin duda, el principio democrático siempre antes que el principio de la fornicación de algunos.

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